Bruxismo en adolescentes

¿Bruxismo en adolescentes? Sí, y la ortodoncia puede ayudar

Muchos padres asocian el bruxismo (rechinar o apretar los dientes) con el estrés adulto o problemas del sueño en personas mayores. Sin embargo, cada vez más estudios confirman que los adolescentes también pueden padecer bruxismo, y lo más preocupante es que muchos no lo detectan hasta que los daños ya son visibles.

¿Qué es exactamente el bruxismo?

El bruxismo es una actividad parafuncional que consiste en apretar o rechinar los dientes de forma inconsciente, principalmente durante el sueño, aunque también puede ocurrir durante el día.

En los adolescentes, las causas más comunes incluyen:

  • Estrés escolar o emocional
  • Cambios hormonales
  • Problemas de oclusión (mordida)
  • Malos hábitos posturales
  • Trastornos del sueño

Un estudio del Journal of Oral Rehabilitation (2023) encontró que el 32% de los adolescentes presenta signos clínicos de bruxismo, como desgaste dental, dolor mandibular o cefaleas matutinas.

¿Cómo saber si tu hijo adolescente tiene bruxismo?

Los signos más comunes incluyen:

  • Dolor al abrir o cerrar la mandíbula
  • Desgaste acelerado de los dientes
  • Dolor de cabeza al despertar
  • Sensibilidad dental
  • Sonidos nocturnos de rechinar

Mediante evaluaciones con escaneo digital, análisis de mordida y revisión muscular, es posible identificar el origen del bruxismo y su impacto en la estructura dental.

¿Cómo puede ayudar la ortodoncia?

Aunque el bruxismo no siempre se resuelve únicamente con ortodoncia, en muchos casos está relacionado con una mordida desalineada o una mala posición mandibular que genera sobrecarga en los músculos.

Con tratamientos planificados digitalmente se puede:

  • Corregir la mordida para distribuir mejor las fuerzas
  • Mejorar la alineación dental
  • Reducir la tensión muscular
  • Diseñar férulas nocturnas personalizadas

El abordaje suele ser interdisciplinario, combinando ortodoncia, terapias musculares y en algunos casos fisioterapia maxilofacial.

Caso real

Isabela, de 15 años, presentaba dolor mandibular y desgaste dental. Tras el diagnóstico, se identificó una mordida profunda y apiñamiento. Con un tratamiento de alineadores durante 18 meses, no solo se mejoró su sonrisa, sino que desaparecieron los dolores y se detuvo el desgaste.

¿Cuándo actuar?

Lo antes posible. El bruxismo no es solo un mal hábito: puede provocar daños irreversibles en el esmalte y en la articulación temporomandibular (ATM).

Conclusión

Si notas que tu hijo adolescente rechina los dientes, presenta dolor facial o desgaste dental, es importante consultar. La ortodoncia no solo mejora la estética, también es clave para proteger la salud bucodental a largo plazo.

Acudir a una clínica odontológica especializada en ortodoncia adolescente permite evaluar tanto la estética como la funcionalidad. Porque una sonrisa bonita también debe ser saludable… y sin dolor.

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